Hace unos meses, mi amiga Silvy me enseñó una afirmación para aplicar a los alimentos, bebidas o incluso a los medicamentos. La fórmula es muy sencilla, antes de empezar se mira la comida o bebida y se dice: “Proyecto la matriz del ser infinito en la estructura molecular de esta comida (bebida o medicamento)” Y me decía que de esta forma, la comida siempre sienta bien y se aprovecha al máximo, incluso mejora su sabor.
Empleé la fórmula sin falta desde entonces y puedo atestiguar que mi amiga tenía razón. Casi me atrevería a decir que lo que comes no te engorda, aunque ciertamente esta afirmación no tiene nada de científica.
De todas maneras, mi mente analítica no dejaba de preguntarse porqué funcionaría este método.
Estoy realmente cambiando la estructura molecular de lo que como o bebo? o solamente le estoy dando energía?… y porqué funciona mejor esta fórmula que tantas otras similares o simplemente agradecer por los alimentos?
Bueno, como suele ocurrirme cuando estoy mucho tiempo enfocado en una cuestión, en un momento dado “canalizo“ la respuesta a esa pregunta que dejé caer al viento. Y en un instante, de repente, vi claro el porqué está funcionando tan bien.
Cuando proyectamos la matriz del ser infinito en algo, no estamos cambiando ese algo, lo que estamos cambiando es nuestra percepción de ese algo. La palabra clave aquí es PROYECTAR. La alquimia se produce dentro de nosotros. Al proyectar el ser infinito, reconocemos su presencia allí. Una presencia que siempre estuvo allí. La diferencia es que ahora nosotros somos conscientes de ella.
Y la magia es precisamente ser consciente. Muchas veces se habla de “elevar la consciencia” y de eso precisamente se trata. Ser consciente de que el ser infinito está en los alimentos, como también está en las personas, en nosotros, en nuestros seres queridos y en toda la creación.
Del mismo modo, si somos capaces de proyectar esa matriz en todas las personas, si podemos ser conscientes de que cada persona con la que nos encontramos, independientemente de que sea o no de nuestro agrado, forma parte de la matriz del ser infinito, de esta mente única que conecta todo en el universo .. podremos obrar la alquimia también en nuestras relaciones, hacer que éstas nos sienten lo mejor posible, que no se nos atraganten ni produzcan indigestión.