EL ESTADO DE FLUJO

Hace tiempo que vengo dando vueltas a esta idea.   El estado de flujo consiste en sentirse llevado por la corriente de la vida sin esfuerzo, con naturalidad,  logrando objetivos  difíciles con relativa facilidad y sin apenas desgaste.   Es un estado que yo he llegado a experimentar durante breves periodos y que me ha permitido conseguir algunas metas interesantes en la vida.

Pero,  ¿qué relación tiene este estado con la espiritualidad, con el crecimiento personal?  Y más importante aún  ¿cómo es posible llegar a este estado o al menos crear las condiciones para que este estado se produzca?

Aunque me gustaría decir que poseo todas las claves, tan solo tengo algunas ideas, espero que inspiradas, que pueden ayudar en este sentido.   Leyendo recientemente a Yogananda, en concreto su explicación sobre cómo funciona a nivel energético el sistema nervioso y su relación con la meditación me llegó una clave que considero importante.  Yogananda explicaba que la ansiedad se produce por poner demasiada energía al realizar una acción, el exceso de energía es lo que provoca la sobrecarga del sistema nervioso y debido a ello el estado de ansiedad.   Esto, que es algo que intuyo cierto, me dio mucho que pensar.   Luego también recordé como las mejores clases de yoga fueron aquellas en las que mi atención estaba al 90% puesta en mantenerme centrado mediante la respiración e introspección y sólo un 10% atenta a las distintas asanas (posturas) a realizar.   Por otro lado, Yogananda al igual que muchos otros autores, afirman que para poder acceder a la potencialidad de nuestro Ser, es necesaria la calma.  Si queremos acceder a esa fuente inagotable de energía, debemos primero calmar nuestra mente y conectar desde el instante santo que dice el “curso de milagros” o desde el ahora.

Con todo esto he llegado a algunas conclusiones para potenciar el tan deseado estado de flujo que nos pueden permitir el realizar nuestros proyectos con mayor facilidad:

- Aprender a centrarse, a estar en el ahora el mayor tiempo posible:   para ello es importante el crear el habito de meditar y tener la intención de mantenerse centrado durante el resto del día.  Esto es algo que requiere práctica y constancia.   Además de ser muy importante para la salud, el crecimiento personal, etc.

- Al realizar cualquier acción poner solo la energía mínima imprescindible para llevarla a cabo,  cuidando siempre que nuestro sistema nervioso no se sobrecargue.   El calibrar qué energía necesitamos para cada acción, evitando poner más de la necesaria,  se consigue simplemente teniendo la intención de hacerlo así.  Creo que esta es una clave importantísima para llegar al estado de flujo.   No solamente cumple esto el objetivo de optimizar al máximo el uso de la energía permitiéndonos periodos de actividad mayores y más eficientes, sino que al mantenernos calmados no perdemos el centro, no nos salimos del ahora tan fácilmente y podemos permanecer muy concentrados.

- Pedir mediante la oración vivir en  este estado,  dedicando el fruto de tus esfuerzos a servir más y mejor a los demás, por encima de los intereses personales.   No cansarse de pedirlo.

- Agradecer cada momento vivido así, cada trabajo finalizado, cada éxito conseguido.

Bueno, estas son solo algunas ideas, estoy seguro que muchos de los que leen este blog habrán experimentado este estado y quizás puedan aportar sus propias claves.   Te pido que si es así lo hagas en los comentarios.  Agradezco mucho todo lo que puedas compartir en este sentido.

4 comentarios a “EL ESTADO DE FLUJO”

  1. Hola Enrique, buen post ;-)
    Aunque ya sabes que no soy muy “espiritual” este post lo he comprendido muy bien y entiendo el enfoque del mismo.
    Yo, como sabes, entiendo sobre todo lo que llamo “sentido común” y centrarse en algo como bien planteas y finalmente no luchar contra las cosas que nos ocurren en la vida, sino fluir con ellas en calma, pues me parece lo más oportuno y correcto.
    Yo siempre pienso en el ejemplo del mar… “si la corriente te arrastra mar adentro no luches contra ella, déjate llevar en calma, sin perder energía en luchar. Entonces, aprovecha las olas que te volverán a llevar suavemente a la orilla sin casi esfuerzo por tu parte”.
    Un abrazo my friend ;-)

  2. Enrique dice:

    Muy buena la analogía Mikeldi!
    Me gusta mucho la idea de la “no resistencia”.

    Hace un rato pensaba que muchas veces lo que nos tensa y provoca que empleemos mucha más energía de la necesaria son los miedos.
    Si descansamos confiados, sabiendo que todo está bien, que nada puede salir mal, dejando en manos de dios nuestra vida, este pensamiento sirve para contrarrestar muchas situaciones de tensión (como conducir en mucho tráfico) y nos permite relajarnos lo suficiente como para alcanzar el flujo.

  3. Claro, eso está bien, yo de verdad que intento creer y pensar asi. No imagino vivir con miedo, creo que tiene que ser un desgaste terrible.

    No tiene sentido sufrir de antemano por algo que no sabemos como va a ser, además, yo creo que de alguna forma podemos “influir” en las situaciones con nuestros miedos haciendo que la balanza se decante por hacernos trabajar precisamente eso, los miedos ;-)

    Buen post my friend…

  4. Iñaki dice:

    Hola Enrique:

    estar centrado es algo muy importante de conseguir y ás hoy en día con tanto desequilibrio que nos envuelve al pasar de un estado a otro.
    Con esto me refiero al cambio dimensional que está ocurriendo, en el que las nuevas energías estan entrando y estamos viviendo momentos entre lo nuevo y lo viejo, creando este caos.
    En este caos es donde debemos posicionarnos y encontrar nuestro equilibrio y nuestro espacio.
    Todo se está moviendo y nosotros también.
    Es el momento en el que la vida te da la oportunidad de colocarte a un lado u otro.
    Tú decides.
    La meditación es un buen camino y sus formas son múltiples.
    Yo recomiendo hablar mucho contigo mismo.
    Reencontrarte como ser, como persona, como unidad en el universo.

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